jueves, 26 de diciembre de 2019

¿Te acuerdas de Sergey Yuran?



- Otro de esos futbolistas que han podido representar a varias selecciones nacionales. Empezó con la extinta Unión Soviética, pasó por el improvisado combinado de la CEI y con la secesión soviética acabaría jugando para Rusia.
Si tenemos en cuenta sus raíces, Sergey Nikolayevich Yuran (Сергій Миколайович Юран) también pudo militar en el equipo nacional de Ucrania, ya que nació el 11 de junio de 1969 en el municipio ucraniano de Lugansk. Posee la ciudadanías rusa, ucraniana y portuguesa.

Era un delantero de constitución fuerte muy peligroso, un hombre casado con el gol que a lo largo de su carrera pudo demostrar su faceta realizadora en varios clubes por los que pasó. En 1990 fue galardonado como Mejor Futbolista Ucraniano del año.

Jugó para muchos equipos de diversos países. A mediados de los ochenta se inició en las filas del Zorya Voroshilovgrad, de donde pasó al Dynamo de Kiev, con el que marcó una quincena de goles antes de vivir el cambio político de la Unión Soviética.
Por entonces ya era internacional y poseía un reconocido prestigio que le permitiría salir del país para viajar a Portugal y así fichar por el Benfica, equipo en el que llegaría a coincidir con sus compatriotas Aleksandr Mostovoi y Vasili Kulkov.

Tres años pasó en la entidad lisboeta, para la que llegó a vivir maravillosos años obteniendo dos títulos de Liga y uno de Copa. Además, Sergey dejaría con el Benfica en la competición lusa 19 goles en 63 encuentros.

No abandonaría Portugal sin jugar antes para el otro grande de su liga, el Oporto. Allí dejaría otros cuatro goles de su firma y sello, retornando a una nueva Rusia a mediados de los noventa para fichar por el Spartak de Moscú, donde no permaneció mucho tiempo.
El siguiente paso sería probar fortuna en Inglaterra, aunque no sería para conocer la Premier League. Durante parte del curso 1995\96, Yuran militó en las filas del histórico Millwall, para el que solamente pudo registrar un tanto en la segunda inglesa.

Alemania sería su siguiente destino, donde encontró acomodo en el Fortuna Düsseldorf. Con éste jugaría a las órdenes de Aleksandar Ristić, quien posteriormente sería sucedido en el banquillo por el técnico polaco Rudolf Wojtowicz.
Para el primero debutaría en la Bundesliga un 21 de septiembre de 1996, en un encuentro disputado en el Mercedes-Benz Arena ante el Stuttgart. El atacante ruso aparecería como titular en aquella difícil contienda que terminaría con victoria por 0-2 favorable a su equipo, y todo gracias a sus dos tantos.

En total haría cinco goles en dieciséis partidos, pasando a fichar posteriormente por el Bochum. Con éste firmaría menos dianas en algo más de una veintena de partidos, dejando la competición alemana en 1998 para retornar a su país.

Yuran volvería a defender los intereses del Spartak cuando ya se acercaba a los treinta años de edad. Aún le quedaba mucho fútbol en sus votas, por lo que probaría suerte en otra liga extranjera antes de retirarse como futbolista.
Jugó para el Sturm Graz en la liga austriaca, su última estación deportiva en la que dejaría los seis últimos goles de su carrera. Una lesión de cráneo sería la causa por la que Sergey Yuran acabaría abandonando el fútbol de forma temprana. Posteriormente ejercería como entrenador en varios equipos.

En medio de la secesión soviética, Yuran representó a la improvisada selección de la CEI en Suecia 92.

- Sus primeros pasos internacionales los dio para la desaparecida selección de la URSS, con la que hizo unos registros de dos goles en doce partidos. Posteriormente jugaría para la improvisada selección de la CEI (CIS), la cual se creó para competir en la Eurocopa de Suecia 92, con la que Yuran tuvo tres apariciones.

Tras la ruptura soviética, Sergey decidiría representar a Rusia pese a haber nacido en Ucrania. Con el combinado ruso asistió al Mundial de Estados Unidos 94, para el que tuvo una aparición titular ante Brasil. En total disputo cuarenta partidos internacionales y marcó siete tantos.

martes, 17 de diciembre de 2019

¿Te acuerdas de Ruslán Nigmatullin?



- Considerado como uno de los mejores porteros rusos de su época, este guardameta pasó por infinidad de equipos, la mayoría de ellos de la Premier rusa. Tuvo dos retiradas, resurgiendo para acabar jugando en Israel, donde se retiró definitivamente en 2009.
Tuvo su paso por Italia, aunque solamente con el Hellas Verona conseguiría debutar en la Serie A. Como internacional disputó 24 partidos con la selección rusa, figurando como el meta titular en el Mundial de Corea-Japón 2002.

Su nombre es Ruslán Karimovich Nigmatullin, o Nigmatulin (Руслан Каримович Нигматуллин en cirílico). Era un portero de buena estatura (1´87) y bastante habilidoso bajo palos, un seguro y valiente cancerbero que destacaba mucho en el juego aéreo.

Nigmatullin es de origen tártaro. Nació el 7 de octubre de 1974 en Kazán, Tatarstán (Rusia). Pese a que su música no atraviese muchas fronteras, hoy en día es más conocido por sus pinitos en el mundo de la música, pues es Disc-jockey.
Música y fútbol nunca van reñidos, y Ruslán era más bien de cantar poco bajo palos. Su carrera comienza en los noventa formándose en el F.C. Kamaz, cuando ya se estaba viviendo la secesión soviética.

Sorprendió en sus primeros pasos y eso sirvió para que el Spartak de Moscú se fijase en él. Nigmatullin ingresaría en las filas del club moscovita a mediados de los noventa para sumar sus primeros títulos a nivel de club.

Tras su breve paso por el Spartak ficharía por el Lokomotiv de Moscú, con el que ya haría grandes actuaciones, suficientes para ganarse la atención de Oleg Romántsev, quien no dudaría en citarlo para el Mundial de Corea-Japón 2002.
El meta tártaro actuó como titular del equipo nacional ruso durante aquel torneo mundialista en el que dejó detalles de auténtico porterazo, algo que valdría para que muchos clubes extranjeros se fijasen en él, por lo que sus días en la liga rusa estaban contados.

Fichó por el Hellas Verona en el verano de 2002,equipo competidor de la máxima categoría italiana. Su historia allí duraría un par de años, llegando a contar muy poco para el equipo de Véneto y cumpliendo con cesiones a otros equipos.

Con Alberto Malesani en el banquillo de Marcantonio Bentegodi, Ruslán solamente dispondría de unos minutos en la Serie A. Sería para suplir al lesionado Fabrizio Ferron, ingresando en el campo para recibir tres goles en la visita del Inter de Milan (0-3).
Nigmatullin no gozaría de más oportunidades que aquella, en un mal curso 2001\02 que terminaría con el descenso a la segunda italiana. El resto de su estancia en el Hellas Verona pasaría por jugar cedido en equipos como CSKA Moscú y Salernitana.

A partir de entonces su carrera dio un vuelco negativo ciertamente importante. En 2004 retornaría a Rusia para fichar nuevamente por el Lokomotiv de Moscú, donde ya no sería el mismo que años atrás. Tan solo tendría una aparición en sus meses de estancia en el conjunto moscovita.

Después de jugar para el Terek Grozny, Ruslán Nigmatullin era consciente de que se aproximaba el final de su carrera, razón por la que el guardameta decidió retirarse del fútbol en 2006. Entonces tocó otros campos hasta que vio que echaba de menos la competición, así que en poco más de dos años reaparecería para fichar por el SKA Rostov, donde también estuvo unos meses.

Ruslán Nigmatullin fue el portero titular de la selección rusa en el Mundial de Corea-Japón.

- También jugó para Anzhi Makhachkala e incluso el filial del Lokomotiv, aceptando en 2009 su último reto en el extranjero al trasladarse a Israel para jugar para el Maccabi Ahi Nazareth, con el que finalmente se retiraría.

Tampoco es que sea muy amplia su trayectoria internacional, ya que Ruslán solamente ha participado en 24 partidos con el combinado nacional ruso desde que debutó en el año 2000. Sin embargo, él fue que quien ocupó el marco como titular durante la Copa del Mundo de Rusia 2018 por elección de Oleg Romántsev.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

De cerca: Lukas Spalvis.



- Es uno de los jugadores lituanos más importantes de los tiempos modernos, un líder dentro y fuera del vestuario que posee una amplia  experiencia internacional desde las categorías menores de la selección de Lituania. Con el primer equipo acumula dieciocho partidos.
Quizás la última lesión padecida le ha impedido crecer más rápido en Alemania. El caso es que lleva dos temporadas en el Kaiserslautern compitiendo en la segunda división germana, después de haber pasado por otros clubes como Os Belenenses y Sporting de Portugal.

Se llama Lukas Spalvis y nació el 27 de julio de 1994, en Vilnius (Lituania). Cuando solo tenía seis años, su madre decidió emigrar a Suiza y se ubicaron en Basilea. Mientras vivieron allí, el pequeño Lukas acudiría a una escuela alemana.

Empezó a tomarse en serio el fútbol cuando ingresó en la academia deportiva del SV Weil 1910 de Weil am Rhein, una ciudad germana vecina de Basilea. Allí comenzaría a despuntar entre otros jóvenes para despertar el interés de varios ojeadores.
Fue descubierto como un talentoso delantero de gran envergadura, un elemento perfecto para asociarse en el juego aéreo y en las inmediaciones del área. Sobre todo tiene mucho gol, algo que pudo dejar muy claro en su segunda excursión fuera del país helvético.

Pero antes de salir a Dinamarca, Lukas pasaría un año en la cantera del Friburgo, donde competiría en torneos juveniles hasta trasladarse al país escandinavo, donde se pondría a prueba con el Aalborg Boldspilklub para empezar por sus equipos menores.

No tardaría en sorprender al cuerpo técnico del primer equipo del AaB. El joven ariete lituano demostraría grandes cualidades que le llevarían a formar parte del primer equipo, competidor de la Superliga danesa.
En el verano de 2013 jugaría sus primeros encuentros con los profesionales, llegando a entusiasmar tanto que el entrenador no dudaría en dejarle debutar con los mayores. El 6 de octubre de 2013 tendría unos minutos como titular en un enfrentamiento ante el Viborg FF.

Spalvis se hizo famoso por su habilidad de cara al gol. Fue un experto en hacer dobletes, por lo que sus compañeros le bautizaron como "Zweimal", que significa en alemán "dos veces". En la Superliga danesa registraría un total de 26 goles en 53 partidos.

Habiéndose ganado un buen prestigio en Dinamarca, muchos fueron los ojeadores que se fijaron en sus sorprendentes registros. El hecho de hacer 14 goles en 17 partidos hizo tanto ruido que se llegó a rumorear una posible marcha a equipos como Galatasaray o Sporting de Lisboa.
Finalmente se decantó por el club portugués, al que se incorporaría el 1 de julio de 2016 tras completar la campaña con el Aalborg. Cumplida su etapa en el conjunto de Portland Park, Spalvis se trasladó a Portugal en busca de las grandes ligas.

Las lesiones hicieron mella en la perla lituana. Lukas se perdió gran parte de la temporada con la escuadra lisboeta por culpa de las lesiones, por lo que en 2017 se marcharía cedido a Os Belenenses, también de la liga portuguesa. Nuevamente saldrían equipos interesados en el jugador báltico, no obstante, su fichaje por el Rosenborg no se haría efectivo por un fallo en el parte médico.

El debut de Spalvis con la selección lituana se produjo en marzo de 2014, ante Kazajistán.

- Finalizada la campaña 2016\17, el delantero se marcharía cedido al Kaiserslautern, para el que compaginaría actividades con el segundo y primer equipo. Ya propiedad del club germano, Lukas Spalvis ha anotado cinco goles en la segunda alemana, solo una in oportuna lesión pudo frenar su ascendente progreso.

Como internacional, ha jugado para las categorías menores de Lituania hasta que recibió la llamada para debutar con el primer equipo. Ocurrió en marzo de 2014, cuando Spalvis pudo tener minutos en un amistoso ante Kazajistán. Por ahora lleva 2 goles en 18 partidos.


miércoles, 4 de diciembre de 2019

De cerca: Guram Kashia.



- No es una estrella mediática a nivel internacional pero es muy querido allá por donde pasa. Guram Kashia (გურამ კაშია) se dio a conocer en las filas del Dinamo Tbilisi para después competir unos años en la Eredivisie con el Vitesse. Actualmente se halla en los Estados Unidos jugando para los San Jose Earthquakes.

Como internacional acumula casi ochenta partidos para el combinado nacional de Georgia, para el que además ya hizo dos tantos pese a ser defensa. Y es que Guram juega como defensa central o lateral diestro. Es un hombre que actúa con rapidez y compromiso, un zaguero cumplidor muy considerado en su país natal.
Es el capitán de la selección georgiana, un futbolista que ha logrado figurar dos años seguidos como mejor jugador de su nación. Es poseedor del premio #EqualGame de la UEFA por su apoyo público a la igualdad de derechos.

Guram nació el 4 de julio de 1987 en Tbilisi, la capital de Georgia. Su hermano mayor Shota también es futbolista profesional y la razón por la que decidió dedicarse al fútbol desde pequeño. Es curioso que ambos utilizan el dorsal "37".

En los inicios del nuevo milenio ingresó en la cantera del Dinamo Tbilisi, para tres años después debutar como profesional en la Erovnuli Liga. El defensor no tardaría en progresar como profesional del balompié, siendo llamado para asumir sus primeros compromisos internacionales con el equipo nacional.
Entre 2007 y 2009 obtendría sus primeros títulos a nivel colectivo, con una Liga, la Copa o Supercopa georgiana. Después de cuatro años compitiendo en la Erovnuli Liga, Kashia abandonaría el conjunto de Tbilisi con 91 partidos y 12 tantos.

Muchos fueron los clubes que se unieron al interés por hacerse con sus servicios. En vista de su gran proyección, desde los Países Bajos llegaría la oferta del SBV Vitesse, que a partir de 2010 contaría con la ficha federativa del defensa georgiano.

Kashia salió de su país con 23 años para probar suerte en una liga tan exigente como la Eredivisie. Allí encontraría acomodo en una plantilla que, en principio, fue dirigida por Theo Bos, aunque finalmente, el "Chapi" Ferrer se haría cargo de un Vitesse amenazado por el descenso.
Fue el primero quien le hizo debutar en la liga neerlandesa. El joven georgiano sería titular en un compromiso liguero frente al NAC Breda, duelo que concluyó con empate a cero. A partir de entonces, Guram iría ganándose un sitio en la zaga del conjunto gualdinegra.

Al año siguiente, con John van den Brom en el banquillo de Gelredome, el georgiano seguiría con su rol titular, mismo guión durante sus siguientes años compitiendo en los Países Bajos. En sus ocho temporadas defendiendo la elástica del Vitesse, Kashia participó en un total de 244 partidos e hizo 20 goles.

Después de varios años destacando en una de las ligas más potentes de Europa y con una fama internacional bien merecida, a Guram Kashia le llegaría el momento de probar suerte en otra clase de competición, algo más exótico.
La directiva del San Jose Earthquakes había mostrado gran interés en el zaguero de Tblisi, que el 14 de junio 2018 lo incluiría a su plantilla. En la escuadra californiana coincidiría con su compatriota Vako Qazaishvili.

A partir de 2014, Guram Kashia empezó a lucir el brazalete de capitán con Georgia.

- En su segundo año compitiendo en la Major League Soccer, al georgiano aún le quedan años de contrato y parece que fuelle para rato. Su magnífica trayectoria a nivel de clubes se completa con su prestigiosa experiencia internacional.

Kashia acumula 79 partidos internacionales en los que ha anotado dos tantos. Hizo su debut con la selección de Georgia el primer día de abril de 2009, en un compromiso amistoso frente a Montenegro. Guram lleva más de diez años representando a su país, a cuya selección capitanea desde 2014.

jueves, 28 de noviembre de 2019

¿Te acuerdas de Vits Rimkus?



- Ha militado en numerosos equipos, y es que este delantero letón se retiró hace tres años, cuando ya tenía 43 primaveras. Ha pasado por Alemania, Suiza, Chipre, Rusia y la vecina Lituania, y evidentemente jugó para varios equipos de su país.
Dejó huella de su faceta goleadora hasta en su último club, el Skonto de Riga, para el que hizo trece dianas en diecinueve partidos. Este es el dato más increíble que llegó a jugar para otros clubes como el Nürnberg, Rostov, Erzgebirge Aue, Winterthur, Ventspils, Ekranas y Jūrmala, entre otros.

Sobre todo os sonará su cara por el histórico año en el que la selección de Letonia participó en su primera Eurocopa, la de Portugal 2004. Vīts o Vitas Rimkus compitió en aquel torneo internacional y cerró su internacionalidad con 73 partidos y 11 goles.

A pesar de que nos acostumbramos a escuchar el nombre de Maris Verpakovskis, ya que fue uno de los atacantes letones más destacados de los últimos tiempos. No obstante, Rimkus es un delantero con mucho gol, ganador de dos trofeos de máximo realizador en la Virslīga.
Por lo que he leído y lo poco que he visto, este ariete de complexión fuerte, rápido astuto y con mucho gol, era un punta con mucho peligro, un eficaz goleador que todo lo que pasaba por sus botas acababa en las redes del rival. Tenía un disparo potente, preciso y en el juego aéreo era imparable.

Rimkus nació el 21 de junio de 1973 en la capital letona de Riga, donde se crió jugando al fútbol en una Unión Soviética a punto de vivir la histórica secesión. A comienzos de los noventa daría el salto al primer equipo del Pārdaugava, con el que debutaría como profesional.

Con apenas veinte años debuta en la recién creada Virslīga, en la que tuvo catorce apariciones e hizo sus dos primeros goles. Al año siguiente ficha por el DAG Rīga, hasta que un año después se compromete con el Amstrig, otro equipo de su ciudad donde muestra mayor eficacia como goleador.
Entonces llegó su momento de auge deportivo, en el que ya debuta con la selección absoluta de Letonia y empieza a jugar fuera de su país. La primera opción para abandonar Letonia sería la liga suiza, donde le aguardaba el F.C. Winterthur a mediados de los noventa.

Ocho goles llegó a marcar en diez partidos, lo que hizo que el histórico Nürnberg se fijase en él. Por entonces en la Bundesliga 2, Rimkus se hallaría en un equipo en el que no tendría muchas oportunidades, lo que le obligó a salir cedido a otro club germano, el Erzgebirge Aue.

Tras no hacer goles con su último equipo, Vits decidiría retornar a su país para fichar por el Skonto, club que por entonces era reconocido en las competiciones europeas. Allí volvería a demostrar su olfato goleador al convertir once tantos en una quincena de partidos, por lo que muchos ojeadores volverían a fijarse en él.
El atacante báltico seguiría en su país, esta vez para jugar en el Valmiera y después en el Ventspils. En este último jugó por tres temporadas y transformó setenta goles en cien apariciones de la Virslīga, en la que quedó dos veces como máximo goleador.

Llegó el momento de acudir a la Eurocopa, momento histórico en su país, aunque sin mayor trascendencia por su participación. Rimkus tuvo varias ofertas para volver a dejar Letonia atrás, sin embargo no se iría muy lejos, ya que el Rostov ruso sería su siguiente destino. Allí no le iría muy bien, y en menos de un año retornaría al Ventspils.

Como internacional, Vits Rimkus disputó un total de 73 partidos en los que hizo 11 tantos.

- Aún tuvo tiempo de completar su carrera jugando en varios equipos más. De jugar en Lituania con el Ekranas regresó a su país para representar al Jūrmala, Spartaks, Gulbene y Olaine, y de ahí volvió al Skonto, con el que a pesar de seguir demostrando que tenía gol, decidió poner fin en su carrera en 2016, a sus 43 años.

Como internacional pasó trece años representando a la selección de Letonia, debutando en 1995 y acudiendo a la Eurocopa de Portugal 2004, en la que el combinado báltico no pasó de la fase de grupos. Sus números son de 11 goles en 73 partidos.

martes, 26 de noviembre de 2019

De cerca: Artem Dzyuba.



- De casi impronunciable nombre, Artem Sergeyevich Dzyuba o Artiom Dziuba (Артём Сергеевич Дзюба) fue una de las sensaciones de ese Mundial que vivimos en 2018. Con su selección como anfitriona, este delantero a la vieja usanza empezó siendo carne de banquillo hasta que hizo su primer tanto en el torneo frente a Arabia Saudí.
Tres goles llegó a marcar Dzyuba en la Copa del Mundo, ese gigantón con cierto parecido a Javier Bardem que nunca salió de su país natal para jugar al fútbol. Invitaciones recibió para competir en las grandes ligas, pero sigue en Rusia.

Hasta ahora ha jugado para equipos como el Spartak de Moscú, Tom Tomsk, Rostov, Zenit de San Petersburgo y Arsenal Tula. En el último se halla actualmente. De momento no hay oferta que haya seducido al delantero ruso, que es uno de los mejores goleadores de la liga rusa.

Dzyuba celebra un gol en el Mundial de Rusia.
- Pudo elegir selección, ya que su madre es rusa, pero su padre es de origen ucraniano, de una ciudad llamada Poltava por donde pasa el río Vorskla. Artem nació el 22 de agosto de 1988 en la capital rusa de Moscú, cuando esta era capital de la antigua Unión Soviética. Resulta curioso que este jugador cumpla los años el mismo día que uno de los últimos cracks rusos que yo haya visto: Aleksandr Mostovoi.
Pero Dzyuba juega en otra posición. Juega arriba, como delantero. Es el típico puro nueve que se está perdiendo con el fútbol moderno, un tanque de guerra de casi dos metros (1´96) que se caracteriza por un buen juego de espaldas, poderío en el juego aéreo y voraz de cara al gol. De joven probó en otras posiciones, incluso en la del ya citado Mostovoi, pero con el paso del tiempo, todos vieron en él una gran amenaza dentro del área pequeña. Ya se demostró en el Mundial pasado, y es que Dzyuba es todo un incordio para las defensas rivales. Es muy duro, aguerrido y letal cerca del marco contrario. El combinado nacional ruso supo aprovechar todas sus virtudes en el torneo más cotizado del balompié.

Tiene ya 31 años y una amplia experiencia en la Premier rusa. El Spartak de Moscú marcó sus primeros pasos. En el prestigioso club capitalino inició su carrera juvenil hasta debutar en la temporada 2006\07.

Sin sitio en el primer equipo, Dzyuba fue carne de cesión para otros clubes de la liga rusa, siendo su primer destino fuera de la capital el Tom Tomsk. En este equipo siberiano permaneció a modo de préstamo dos temporadas y marcó sus primeros goles importantes.
Artem retornó a Moscú para darse otra oportunidad con el Spartak. Entonces aprovechó sus oportunidades todo lo que pudo, pero aún no se ganaría la continuidad en el cuadro de Otkrytie, por lo que volvería a ser cedido.

Su siguiente destino sería el Rostov, equipo para el que mostró su faceta más goleadora en la campaña 2013\14. El ariete moscovita destacaría en la máxima división rusa haciendo diecisiete goles y seguiría cedido allí media temporada más.

En 2015 quedaría desvinculado totalmente del Spartak de Moscú. Habiendo hecho 26 dianas en 126 partidos, Dzyuba prefirió otear otros horizontes en clubes con los que alcanzar mayor protagonismo, y por eso fichó por el Zenit de San Petersburgo.
Con el Zenit explotó como gran goleador, algo que le serviría para colarse en la lista de Stanislav Cherchesov para participar en el Mundial de Rusia. Hasta entonces, el tanque de Moscú habría marcado 47 tantos en 115 apariciones con el Zenit.

En el pasado Mundial de Rusia 2018, Artem Dzyuba llegó a marcar tres tantos. 

- Era el momento de convencer a su país a base de goles, y Artem Dzyuba aprovecharía sus primeros minutos ante la selección de Arabia Saudí para hacer su primer gol mundialista. El moscovita realizaría un gran papel en el Mundial de Rusia, marcando dos tantos más ante Egipto y España. El delantero ruso escuchó ofertas de otros clubes, aunque finalmente seguiría en la Premier rusa.

El 31 de enero de 2018 ya se había comprometido con el Arsenal Tula, donde hizo sus goles antes de regresar al Zenit en lo que se considera su mejor momento futbolístico. Sus números internacionales son de 42 partidos y 24 goles.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

¿Te acuerdas de Aleksandre Chivadze?



- Es uno de los orgullos del pasado para los georgianos, un duro y técnico defensor que cumple con los simples requisitos de un "One Club Man" al desarrollar toda su carrera en el Dinamo Tbilisi, para el que conquistó Liga y Copa soviética y la Copa de la UEFA entre los años setenta y ochenta.

Destacar en Tbilisi le sirvió para llegar a la increíble selección soviética de aquellos años en los que nos encontramos grandes futbolistas como Anatoliy Demyanenko, Sergej Baltacha, Igor Belánov, Gennadi Litóvchenko y Rinat Dassaev, entre otros.
Hablamos de futbolistas que hoy pertenecen a otros países, regiones que hace más de dos décadas pertenecían a la extensísima URSS. Aquella selección daba auténtico miedo, competitiva, dura, rápida y ordenada. Nuestro protagonista era el guardián de Dassaev junto a Volodymyr Bessonov, Morozov y el ya citado Demyanenko. Eran defensas fuertes y atléticos.

Unos ucranianos, otros lituanos, armenios, estonianos, letones... Aleksandre Gabrielis dze Chivadze (ალექსანდრე გაბრიელის ძე ჩივაძე) es de origen georgiano, cuyo nombre en ruso era Alexander Gabrielovich Chivadze (Александр Чивадзе).

Él nació en Klukhori, territorio ruso de la región de Stavropol (URSS), el 8 de abril de 1955. Su padre era de origen georgiano, por lo que la familia se trasladó a Georgia cuando Aleksandre tenía apenas quince años.
Mientras ayudaba a su padre en una panadería que tenía en el distrito georgiano de Nakhalovka, en sus ratos libres aprovechaba para jugar con sus amigos en los parques de Tbilisi, hasta que un día quiso tomarse en serio el deporte.

Con la mayoría de edad recién cumplida, Chivadze entraría a formar parte del club más importante de la ciudad natal de su progenitor, el Dinamo Tbilisi. A partir de 1974, el zaguero de Klukhori comenzaría a jugar para las secciones menores, llegando pronto al primer equipo ocupando la posición de mediocentro defensivo.

Pero fue Nodar Akhalkatsi quien quiso probar al joven como defensa central. A partir de 1978, el técnico del Dinamo le convirtió en una especie de Franz Beckenbauer para aprovechar su agilidad y dureza en posiciones más retrasadas.
De esta manera, Chivadze se convirtió en todo un muro soviético que no tardaría en sorprender al seleccionador nacional. Aquel muchacho espigado de bigote poblado empezaría a hacer historia, lo que sirvió para tener sus primeras citas internacionales con la Unión Soviética.

En el Dinamo Tbilisi pasó toda su carrera. Pese a contar con ofertas para abandonar el club georgiano, Aleksandre prefirió permanecer en el club de su vida casi quince años, llegando a ser un jugador fundamental, su capitán y clave para ayudar en la conquista de varios títulos, como una Liga soviética (1978), dos Copas (1976 y 1979) y la Copa de la UEFA (1981).

Así como lo hizo con el Dinamo de Tbilisi, Aleksandre Chivadze llegó a capitanear a la Unión Soviética. 

- Las lesiones lastraron el tramo final de su carrera, de tal manera, que el capitán del Dinamo publicaría su decisión de dejar el fútbol en 1987, justo después de un partido de competición europea frente al Werder Bremen alemán. Posteriormente iniciaría su carrera en los banquillos, llegando a hacerse cargo de la selección georgiana y sus equipos menores.

Pero como jugador representó a la extinta Unión Soviética, produciéndose su debut el 6 de marzo de 1980 en un partido contra Bulgaria. Dos años después, Valeri Lobanovski lo incluiría en la expedición que viajaría a España para disputar el Mundial de 1982. También llegó a participar en México 86, completando su trayectoria internacional con 48 partidos y 3 tantos. En algunos partidos, Aleksandre Chivadze llegó a capitanear a la poderosa selección de la URSS.

De cerca: Abdukodir Khusanov.

- Si aún existiese la selección soviética, en esa mezcla de rusos, letones, ucranianos, armenios, kazajos, bielorrusos y demás estaría Abduk...